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jueves, 13 de noviembre de 2014

Un jubileta de treinta y pico

La gente que conozco me dice que no hace falta que siga hurgando en las antiguas heridas. Que no siga escribiendo sobre temas pasados, que están más que retequesabidos. No, no hace falta. Pero insisto en el tema, como para autoreforzarme en mi autodeterminación de seguir una vida alejada de los vicios.

No, señores. Ya hace mucho que no me drogo. Y no, señores. No soy un putero. A pesar de que alguna vez me haya ido de putas. Pero no es algo que tenga como habitual. Es más. El sólo pensar en irme a un puticlub, ya me pone bastante nervioso. No como la primera vez que fui, con dieciocho años, que ignorante de la vida, hambriento de nuevas experiencias y lleno de curiosidad, nos fuimos yo, y un ahora médico de profesión, que entonces se conocía como amigo mío. (El que ahora esté endiosado a causa de su profesión, como en un pedestal a cuyo alrededor está todo el resto de pacientes y mortales, no viene a cuento, aunque quiera hacer hincapié en que mucha gente se vuelve gilipollas con el tiempo, con los bienes materiales, los hijos, la mujer, el coche, la casa y se vuelven estúpidos que ya no te conocen o no te quieren conocer.) a un puticlub con unas señoras putas muy guapas y hermosas, que era todo un gozo que te tocaran el pijo, que estaba más duro que un pan un mes en una bolsa. Pero era algo arriesgado y ninguno sabíamos a lo que nos exponíamos.

El sexo es mucho más agradable con alguien a quien amas, o con una persona que no lo hace contigo por algo a cambio. Que sea algo que se hace voluntariamente, por o sin amor.

Hoy en día, que para ver mi belleza hay que hurgar muy adentro mío y no dejarse llevar por la gordura, sólo se me arriman putas viejas y feas. Y gordas.

Como si a los gordos nos gustaran las gordas. O a los negros las negras. Yo puedo estar gordo y que me gusten las flacas. O puedo estar flaco y que me gusten las gordas (como mi padre). Cada uno tiene sus gustos. Ni los rubios con las rubias, ni los flacos con las flacas o los gordos con las gordas.

Oye, hay chicas flacas y guapas que le gustan los gordos. A pesar de que la moda de hoy sea estar delgado. Cuando era pequeño, que estaba yo regordete, las viejas decían que yo era guapiiiiisimo. Y es que en época de la postguerra, el gordo era el guapo. Y el flaco era el raquítico, el feo. La mujer bella era la gorda. Y la flaca era la seca y la estéril.

Así que, me encanta el sexo. Me gustan las mujeres. No me gustan las putas. Porque a pesar de sus insinuaciones, de sus directas, son frías, están frías y al final, es tan sólo un servicio por el que has pagado. Para eso me la casco y me ahorro un buen cacho de dinero. Y menos después de la última vez que estuve en un puticlub de la zona y me contagié de piojos. Horrible. Yo que nunca tuve piojos, ni de niño en la escuela. Siempre he sido muy limpio y he llevado cuidado con mi higiene personal. ¿Y que me tenga que ir yo a hora de putas y pillar piojos? ¡A la mierda!

No vuelvo de putas. Jamás.

Cochinas, guarras. Y más cochino el dueño del puticlub, que permite esa falta de salubridad en su recinto.

Tras haber comprado mata piojos, echarme varias veces, ducharme otra infinidad, regarme con agua de colonia, no quiero saber lo que sería tener ladillas. Los piojos son ya horribles. Las ladillas tienen que ser una pesadilla.

Y más si pillas otra enfermedad peor. No quiero saberlo.

Cuidado con quién te acuestas.

Prefiero cascármela en la soledad de mi casa. Antes que pillar una mierda de alguna desconocida.

Perdonadme por presentar tan abiertamente todas estas cosas mías tan personales. Habrá quien se horrorice. Pero ¡Vamos! ¿Quien de los hombres que están leyendo esto no ha ido a un puticlub al menos una vez? Aunque no se haya acostado con ninguna puta… Venga!

Me la trae floja que me juzguéis. Pues ya cometo yo mismo el pecado de juzgar a cierta gente. ¿Como voy a evitar que me juzguen ustedes? Y más aún, después de abrir mis intimidades descaradamente.

Vuelvo al principio:

Me dicen que no hace falta que escriba mis intimidades. ¡Ya lo sé! Pero me gusta. Y ya que no tengo la oportunidad de hablar con nadie, por lo menos, lo cuento a los vientos. Todo este tiempo que he estado sin escribir, tampoco se me ha puesto nadie en contacto. Y si he intentado contactar a alguien, nadie ha habido al otro lado del hilo de conversación…

¿Queréis diversión?

Pues aquí tenéis diversión. Leed mis intimidades, regocijáos en mi basura. Mirad la paja en mi ojo. Cómo critico la paja de los ojos de los demás, cuando todos llevamos vigas en los lagrimales.

Echo de menos a mis amigos. Incluyo a las amigas. Amigos y amigas. Que un día estaban ahí, y hoy día ya no están, porque sus trabajos les absorben, les absorben sus nuevas familias y sus nuevas obligaciones.

Yo camino mi camino yo sólo.

Me junto oportunamente con quien quiere beber una copa conmigo. Tomar un café. Charlar un rato. Como un viejo. Un viejo que se ha jubilado y espera ansioso una visita a su casa. Que luego no dejará marchar, porque en el fondo, está deseoso de hablar y hablar sin parar.


Un jubileta a los treinta y pico.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Un Joselito en un mundo mejor



 Joselito, de Kiko Veneno, siempre ha sido una canción muy importante para mí. Es la que toco siempre. Y siempre sale a mi mente cuando alguien me pide que toque algo con la guitarra. La he grabado varias veces. Creo que esta es la mejor grabación hasta el momento. Cuando tenía unos veinte años, mi voz no estaba quemada por el tabaco y podía cantar las notas tan agudas como lo hace Kiko Veneno. Pero ya no puedo. Así que tengo que cantarla una octava por debajo. 

 Aquí os dejo este cartel que diseñé, en homenaje a "échate un cantecito":


viernes, 17 de octubre de 2014

Pequeño repaso a mi vida

Érase una vez un muchacho con una gran ilusión, un gran sueño. Convertirse en un pintor famoso.
Desde niño demostró su gran talento para las artes plásticas.

El menor de seis hermanos, hijo de unos padres maravillosos, fruto de una noche de un arrebato fornicador de su padre, que despreocupado de dejar preñada a su mujer, se alivió, dejando su semilla, que luego dio lugar a un bestiajo, treinta y ocho años más tarde, de unos ciento cincuenta kilos.

Bonachón, como es estimado en bestias de estos kilos. Difícil de enfadar. De ánimo calmo y tranquilo. Sufrió en su adolescencia de varias crisis nerviosas, que lo mantuvieron en unos raquíticos setenta kilos, para su fornida constitución de pesado esqueleto y gruesos huesos, que se reflejaba en su enjuta cara. Padeciendo interiormente de angustias, depresiones contenidas, un gran sentimiento de culpa irracional, que disfrazaba con payasadas ante sus amigos, ganándose el título de bufón del grupo, que se divertía sólo y contaba chistes que sólo él reía.

Una vez en la Universidad, cursando los deseados estudios de Bellas Artes, y después de un tortuoso camino a través del instituto y mucho sufrimiento, que pasó desapercibido para todo el mundo, incluyendo profesores, amigos íntimos e incluso familiares, y haber estallado en el último curso, siendo ingresado en la planta de psiquiatría de un hospital de un lugar cuyo nombre no quiero acordarme.

Una vez en la Universidad, y tras dos años de medicación, de engordar, de vivir y conocer la vida de zombi drogado y baboso, aturdido por las fuertes medicaciones, se le retiró la medicación, volviendo a recobrar la figura y el brillo en sus ojos.

Mala suerte que después del primer año, y al final de las vacaciones del verano, tuvo otro arrebato de locura, que esta vez fue pillado a tiempo e ingresado por el corto lapso de tiempo de una semana, en otro hospital de otro lugar cuyo nombre no quiero acordarme.

Esta vez, ya medicado, para el resto de sus días, sufrió de paranoias persecutorias, sensaciones de ser observado y de que la gente a su alrededor podía leer su mente y sus pensamientos.

Las chicas con las que convivía en su casa del Albaicín, eran unas chicas modernas que fumaban tabaco de liar y otras cosas que también se lían y te relajan, y te alucinan.

La cosa es que este muchacho que escribe, se puso a fumar ocasionalmente de estas otras cosas que se lían, y obtuvo un efecto positivo, en cuanto a que desaparecían las sensaciones extrañas que he citado más arriba.

El miedo a estas sensaciones, el aturdimiento de las fuertes medicaciones y el fumar de estas otras cosas que se lían, hicieron de este personaje sufrir de miedos que asoció a las clases en la Universidad y al agolpamiento de gente en las aulas. Demasiadas cabezas descifrando sus pensamientos, y demasiada gente que le observaba.

Pasó el verano y fue a visitar a una de estas amigas, de la que estaba enamorado, aunque a causa de la falta de seguridad en sí mismo, no llegó a consumar la relación. Esto ocurrió en la isla donde reina la reina de Inglaterra. Vamos la mismísima Inglaterra.

Tontamente. O de manera romántica, se puso a fumar en serio de estas otras cosas que se lían, que le hacían recordar, tontamente, o de manera romántica, a esta muchacha que tanto le gustaba, pero a la que nunca se decidió declararse.

El mucho fumar de estas otras cosas que se lían, le causó un cocido, una ensalada mental, que le llevó a la más, y a la más grandísima confusión mental, que le llevó de vuelta al hospital en ese lugar de cuyo nombre no quiero acordarme.

Allí pasó un tiempo eterno, confuso, nublado, espeso, extraño y misterioso, en cuanto a desorientación mental, amnesia profunda, corrientes de choque, pruebas de medicaciones, hasta que buenamente la providencia, quiso que recobrara el juicio.

Pero el hecho de ser un artista, el hecho de ser un pintor famoso, una estrella de rock, un famoso de mierda, conllevaba lo que se supone en los estándares de estas cosas: Sexo, drogas y rock&roll.

Hubo sexo, hubo rock and roll, y como no, hubo drogas.

Muchas drogas.

Hasta que esto se convirtió en una pesadilla.

El resto de la historia es largo, pesado y tortuoso.

Pero resumo en que todo salió bien, me recuperé de las adicciones, mi mente volvió a su sitio, aunque ya, lo de las medicaciones es cosa rutinaria, y a las que le debo mi salud mental.

Ya son imprescindibles.

Se rompió mi sueño de ser artista y famoso. De ser un gran pintor, una estrella del Rock&Roll...

Vivo una hermosa vida tranquila, de ermitaño, pero tranquila.

Pinto, si quiero, toco la guitarra, si me apetece. Para mi buena salud mental necesito alejarme de cualquier tipo de estrés, ya sea físico o mental, o de cualquier tipo.

Me toca pintar, perdón, vestir santos, o lo que es lo mismo, ser un solterón. Lo que hace que esté aún más solo, si no fuera gracias a que tengo una hermosa familia de hermanos y unos maravillosos padres, que sin ellos, no tendría a quien ver. Una maravillosa tía, que hace milagros, a la que debo mi hermosa cueva en la que vivo.

Mucho que agradecer a la vida. Encontrar la felicidad. Darse cuenta de que la fama es una mierda. Que lo importante es tener una vida normal, estar contento con lo que se tiene. Disfrutar de cada momento, por pequeño que sea. Disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. El salado de los tomates, el dulce del café con leche, el aire fresco y limpio de la mañana, de los whiskys de los viernes con mi buen amigo Andrés, de los twings de mi guitarra, de la compañía de mis perros, las charlas con mis padres, de los paseos en moto, de los amados cafés con amigos, del frío del invierno y del calor del verano. De una buena ducha con jabón y del olor del agua de colonia.

Me alegro de estar vivo y estar bien.

Me quedan muchos años por delante, y gracias a lo sufrido en el pasado, aprecio mucho más de las cosas pequeñas y he aprendido a no caer en muchos errores.

Un beso a todos, y os quiero.


miércoles, 24 de septiembre de 2014

Un Mundo Mejor

Primeramente, perdónenme si algunos de los datos que doy son difusos, erróneos o sin fundamento por falta de investigación por mi parte.
Lo que escribo a continuación es mi impresión sobre el mundo actual, mi visión personal y, sobre todo, con la mejor intención de aportar un entendimiento entre las distintas naciones de este planeta Tierra, globalizado, en el que las distancias entre nosotros se hacen cada vez más y más cortas.


Lo primero es que no entiendo el fundamento de las guerras por cuestiones religiosas. La religión es algo muy personal y a lo que se llega mediante la fe. Nunca por la fuerza. No se puede obligar a nadie a creer en Dios o a profesar una religión determinada. Es algo que debería ser de libre elección. Pues la fe debe ser sincera, y para que sea sincera, debe ser libre. Es imposible que esté en harmonía con Dios, si mi fe no es sincera con Él, así como mi comunicación con Dios. Esto no lo entienden algunos grupos religiosos, tildados de radicales, que obligan a las personas a convertirse a su fe. Cuando esto es algo que no tiene ni pies, ni cabeza. La fe no se impone. Debe ser algo voluntario.


Por tanto, el que haya hoy en día, guerras por cuestiones religiosas, me parece algo absurdo. Dios es el mismo Dios, para Judíos, Cristianos y Musulmanes. Dentro del Judaísmo hay muchas variaciones y sectas, como las hay dentro del Cristianismo y, como no, también las hay dentro del Islamismo.


Luego hay otra cantidad muy grande de religiones minoritarias, que no se parecen en nada a las tres principales religiones citadas anteriormente. Algunas son muy abstractas y otras tienen varios dioses. Seguro que cualquier estudiante de teología podría aportar muchos más datos que yo sobre las religiones del mundo.


Por lo que repito, es absurdo hacer una guerra por cuestiones religiosas. La religión es algo personal, individual, de libre elección y deberíamos aprender todos a convivir entre nosotros, junto a nuestra variedad de credos, religiones, razas, culturas y demás diferencias que nos hacen más humanos. Como seres humanos que somos, debemos aprender a aceptarnos. A aceptar al vecino, a respetar sus decisiones y su estilo de vida, siempre que todo esto no se encuentre en conflicto con la libertad de otros o ponga en peligro la vida de otras personas, o interfiera con la convivencia pacífica entre todos.


Las guerras también pueden ser de carácter territorial, como ocurre en Israel y Palestina. Donde llevan en disputa desde tiempos Bíblicos hasta hoy en día. En esta guerra en concreto, se mezclan cuestiones territoriales, con cuestiones religiosas e incluso, cuestiones de intereses económicos.


Hay guerras provocadas por intereses económicos. Como las guerras que se disfrazan, para ocultar que la verdadera causa de la guerra, es el control del gas, del petróleo o cualquier otro recurso natural, mediante el cual, una o varias naciones pueden llegar a tener beneficios económicos y por tanto de poder.


El dinero es poder. Quien tiene más dinero, tiene más poder.


Y hay políticos que por el dinero se corrompen, como se pueden corromper por el propio poder. Tanto monta, monta tanto.


Cualquier invención tecnológica que no suponga una garantía de ser explotada económicamente, no es rentable y se guarda en el cajón, hasta que llegue el día de sacarle el beneficio económico.


No interesan invenciones tecnológicas que nos resuelvan la vida gratis. Por ejemplo: No interesa un motor de hidrógeno que utilice como combustible, agua. Porque el agua es un bien abundante y esto sería una ruina para las petroleras. Aunque, y a pesar, de que este tipo de motores son cero contaminantes y el producto de la combustión del hidrógeno produzca vapor de agua.


El motor de hidrógeno es un pequeño ejemplo, la punta del iceberg, de los cientos de proyectos que se quedan arrinconados porque las empresas no se pueden beneficiar económicamente.


Los centros de investigación de las principales empresas tecnológicas están llenos de proyectos archivados porque no suponen ningún beneficio económico a la empresa.


Mi intención, más que remover la mierda, aunque ya la haya revuelto, es más de intentar hacer entender a la gente, que debemos aprender a vivir en paz. Que las naciones más fuertes (más ricas) sean benevolentes con las naciones más débiles.


Y, a pesar de todo, lo que ocurre hoy en día, es lo que está ocurriendo en la historia del ser humano, desde que se puso sobre sus dos patas traseras. El fuerte siempre domina al débil. El débil debe tomarse su destino estoicamente y sobrevivir como mejor pueda. La única diferencia, es que esto que lleva ocurriendo desde que el ser humano es ser humano, se está llevando a una escala mundial. Por lo que debemos llevarnos más cuidado. Y no debemos permitir que un grupo de personas hostiles y radicales, acaben con la paz en el mundo. O lo que es peor, que acaben con el mundo.



Desde aquí pido a todas las personas, ya tengan fe, ateos o agnósticos, cristianos, musulmanes, judíos, hinduístas, budístas, sintoístas, de la religión que profesen, que centren sus rezos o su energía, en conseguir un mundo mejor.

viernes, 22 de agosto de 2014

Legalización de putas y drogas

El estado se preocupa por nuestra salud. Eso está muy bien. Pero podría ocuparse de una forma mucho más eficiente.

En cuanto a drogas, soy partidario de legalizarlas TODAS. No digo que con ello se acabara con las mafias. Pues con el tabaco, que es legal, ya las hay. Pero sí que habría con la legalización una forma legal de regularlas en cuanto a niveles sanitarios. En lugar de cocainómanos que toman un diez por ciento de coca por gramo que consumen, junto a un noventa por ciento de matarratas, escayola de la pared o cualquier otro tipo de sustancias adulterantes mucho más peligrosas que la propia cocaína.

Se podría comprar cocaína en lugares controlados como farmacias o estancos, con sus niveles justos del 10, 20, 30, 40, 50 o 100% de cocaína con excipientes neutros que no perjudicarán la salud del consumidor. El estado se podría beneficiar de los impuestos indirectos de la cocaína, cannabis u otras sustancias. Y además tendrían un justo control sanitario.

¿Mafias? Siempre las ha habido y las habrá. Las hay con el tabaco, que es legal, pero al menos, la droga que se consumiera sería menos  peligrosa que las sustancias añadidas que contiene.

En cuanto a las putas, estaría muy bien que las que las que trabajan en la calle cotizaran como autónomas a la seguridad social. Y las que trabajan en puticlubs, tuvieran contratos de empleo.

La seguridad social se beneficiaría, y además, todas las putas tendrían un certificado sanitario, unos controles de sanidad y los puticlubs deberían cumplir unas normas de salubridad.

Creo que no estoy diciendo ninguna tontería.

El gobierno debería tomar nota y aplicar estas normas.
En puesto de multar al drogadicto y al pobre diablo que se tiene que ir de putas porque de otra forma no podría meterla en caliente.

Juan Montoya López.

sábado, 21 de junio de 2014

50 años en el tiempo

Estamos todos acostados a todo lo largo de la gran sala, como los coches aparcados en batería.
Es la siesta de los alumnos del instituto o de la universidad.
A mi derecha yace una muchacha.
No sé si me gusta o no. Lo que es seguro es que hay una gran atracción sexual entre nosotros dos.
Las piernas se entrecruzan como si estuviéramos durmiendo. Fingiendo dormir.
Y oigo a dos chicas despiertas diciendo que ya era hora que nos enrolláramos. Que lo nuestro se veía ya a la legua.
De pronto siento que alguien se inclina sobre mi para darme un beso y al sentir su cálido aliento sobre mi, me sobresalto al ver que es un chico el que me quiere besar.

Me despierto de golpe y me veo en una zona ajardinada de una zona residencial y busco un nombre en uno de los buzones postales.
Veo que estoy en un barrio de Torrepacheco.
Pero no es hoy. Es un día cualquiera de dentro de cincuenta años.
Conozco la zona pese a los cambios que ha sufrido a lo largo de esos cincuenta años de hibernación.
Voy caminando y llego a una zona concurrida de la ciudad. Ha crecido tanto que Torrepacheco y Pozo Estrecho están unidos y veo por la calle caminando a un viejo amigo. Que ahora es mucho más viejo que yo.
Le pregunto a un vecino "es ese Gines".
¿Ginés Domenech?, ¡ese es su hijo!, Ginés es ese viejo que va por ahí.

Y me veo a un viejo con un largo y poblado bigote blanco. Con unas pequeñas gafas de rejilla circulares del tamaño de sus globos oculares.
¿Ese es Gines?, ¿el que toca la trompeta y se dedica a la ingeniería agrícola?
Sí, ese es.
Esta totalmente irreconocible. Pero aunque yo no lo reconozco, al verme me dice:
"¡Coño, Montoya! ¡Pero si estas igual! ¡Cómo te conservas!"
Y yo le respondo:
"El secreto está en viajar 50 años en el tiempo".

El tonto del pueblo

Me siento imbécil poniendo anuncios de "se busca novia".
Por un lado, por las noches es cuando más ganas tengo de estar acompañado. Bien por la mañana le doy gracias a la vida por estar soltero. Al mediodía estoy genial. Por la tarde empiezo a echar de menos la compañía. Y por las noches la cabeza se me pone llena de imágenes de bellas mujeres. Por la mañana, otra vez me alegro de no tener a nadie a los pies de la cama. Y así todos los días.
Unas veces estoy contento de no tener que rendir cuentas, de no tener que compartir mi casa y mi sueldo, de no tener obligaciones ni responsabilidades ante nadie.
Y otras veces me gustaría tener a alguien a mi lado.
Pero cuando pienso en las veces que la compañía se me ha vuelto pesadilla, pienso en el refrán de mejor sólo que mal acompañado.
Porque son los amigos y están bien para un rato.
Cuando a muchos de mis amigos y a otros muchos otros, la compañía se les ha vuelto una pesadilla, me alegro de estar soltero.
Porque muchos han tenido que dividir sus sueldos. Y lo que es peor: repartirse a sus hijos. O lo que es peor aún: renunciar (por obligación de un juez) a ellos.
Y me alegro de estar soltero.
Me alegro de no tener que compartir mi sueldo, de no tener que enemistarme con la madre de mis hijos y de no tener que renunciar a ellos.
Me alegro de no tener que traer al mundo niños desdichados que arrastren las penas y los traumas de sus padres.
Pienso en el hoy. Y cuando pienso en el mañana, cuando yo sea viejo, que como tantos y tantos viejos, independientemente de que tengan hijos o no, cuando no pueda valerme por mi mismo, el final es siempre un asilo.
Porque mucha gente, aunque tengan hijos, viven en los asilos.
Así qué hoy en día no tiene sentido tener hijos para que lo cuiden a uno, pues de todas formas acabas en el asilo o en el hospital.
Al final, al final, cuando ya no vales, tengas o no tengas hijos, hoy en día vas al asilo.
Antes quizás tenía sentido tener hijos por la egoísta razón de que nos cuidaran cuando fuéramos viejos. Pero hoy en día, lo único que puede salvar a unos viejos del asilo es tener hijos solteros, que no tengan otra dedicación en la vida, salvo la de cuidar a sus padres.
Es lo único.
Al final, o te acostumbras a tu pareja, y la odias. O no te acostumbras y te separas.
Los matrimonios no son tan sólidos hoy en día.
Las mujeres trabajan, no tienen tiempo para tener hijos. No cocinan ni están en casa.
Por un lado, tanto hombres como mujeres queremos ser independientes.
Las mujeres quieren ser madres solteras.
O exigen demasiado, o aguantan demasiado poco.
Muchas no tienen hijos cuando su cuerpo es joven y esta preparado para ello porque se están labrando un futuro y tener un hijo podría suponer un despido en el trabajo o la pérdida de una oportunidad laboral.
Luego, cuando ya están bien situadas laboralmente y se pueden permitir tener hijos económicamente, sus cuerpos ya no están tan bien preparados para concebir. Y les cuesta muchos esfuerzos quedarse embarazadas. Inseminaciones, tratamientos de fertilidad....
Es mucho jaleo ¿no?
Cuando nuestros abuelos "robaban" a la novia en la adolescencia, se casaban y se quedaban preñados con 17 años, con una mano delante y otra detrás....
Ahora lo queremos todo bien planeado.
Con nuestros ahorros y seguros de la vivienda, coche y moto. Que no fumes qué te da cáncer. Que hagas deporte y te tomes estos cereales que te harán cagar...
La gente se moría, y ni se preguntaban de qué. Pues de un dolor y ya está, pues.
Bueno.
Estoy deseando tener perricas, pa comprar comida, bebida, gasolina y echar un polvo al puticlub.
¡El tonto del pueblo!

jueves, 19 de junio de 2014

CURRICULUM VITAE FOR A GIRLFRIEND

Hello!

My name is Juan Montoya Lopez. Also known as 'moncola' or 'el Pavo' (the turkey).
I was born in April the 13th in 1976.

You may wonder why I do this, why I write a curriculum VITAE to seek a girlfriend.
This may be stupid or ridiculous. Yes. And in fact, it is.
I don't mind to seem stupid or look like a stupid. I don't really care about what people think or say about me. If I did, I wouldn't live in peace. So I do what I do and no one should care. I just try to live my own life without hurting anyone. And if someone tries to hurt me, I just ignore or go away from that person.

But, why to write a curriculum for this matter?

I may seem stupid, though I am not. I am quite lackadaisical. I don't get noticed when someone likes me. And many times her reaction to me must be exaggerated or tremendously evident for me to realize. And many times I am too shy to initiate conversation. Especially if the one I like I really like.

Anyway, when I was a teenager I never needed to know about scoring rules, because girls came to me with ease. And it is not to presume. It is a fact. I was cute and I didn't need to bother to go after girls. So I never learned the game.

Now I am nearly forty. The most of my friends are married, have children or live with their second half. I've lived a long while on my own. I was deeply hurt in the past by my last girlfriend. So all these years I didn't want to know anything about women.

Time change people. Or people change their minds by time. Or time heals hearts. Or you forgive and forget. Though I didn't forgive nor forget. Yes I have changed. And I want someone by my side.




This is my aunty and me at my thirth birthday.



This is me (beard) and one of my nefews. About year 2000



And this is me now. Looking for a pretty good looking girl. Hard worker. And with something else in the head than just hair.

I live on my own. I dedicate my life to arts. I have two dogs:


I live in Spain. I love good cuisine, good in quality and quantity.
I love relaxed live. Spend time at home. Walk the dogs. I am smoker and eventually I drink whiskey when I am with friends. When I go out I always take a coffee milk (Italian café latte)

juanmontoyalopez@gmail.com

domingo, 15 de junio de 2014

El Pavo busca una Pava para empollar

Hace unos meses contactó conmigo una belleza rusa.

Ya, un tanto mosqueado, que una belleza así buscara novio por internet, ya me sonaba raro. Así que ya de primeras le advertí que vale, que hablar "todo lo que tu quieras", pero "no me pidas dinero que yo tengo mucho tiempo y tu vas a perder el tuyo".

No tardó en pedirme dinero.

Con una venda grandísima en mis ojos, con forma de cabellos rubios, bonita cara y cuerpo escultural, quería no creer que era otra de tantas estafadoras. (Como ya me ha pasado varias veces. Y seguro que a más de uno también habrán querido estafar, que esté ahora sonriéndose)

Así que sin ceder a sus peticiones económicas, iba yo investigando si todo lo que me decía era cierto o mentira. Había verdades, mezcladas con mentiras. Lo que menos por más, es menos. Así que toíco mentira de la buena.

Fui ciego durante un tiempo porque me había pillado en un momento que mi vida me está pidiendo una compañera.

Hice daño en su momento a alguna novia que me quería mucho. Por culpa de mi entonces inmadurez y miedo al compromiso. El no querer hacerme un hombre con tan sólo trece o catorce años.

Después la vida se ha desquitado conmigo y ellas me han devuelto las bofetadas una a una. En otras palabras: después he sido yo el que siempre ha salido perdiendo en las relaciones.

Ahora quiero hacerlo bien. Quiero meditar bien cada uno de mis pasos. Y quiero iniciar una relación, enamorarme y vivir el final de los cuentos: "...y vivieron felices y comieron perdices..."

Quiero hacerlo todo bien. Estoy dando lo mejor de mi. Llevo vida disciplinada. De artista, pero disciplinada.

Me alimento bien. Salgo a pasear. Hago mis ejercicios de guitarra. Hago el bien. Soy servicial. Me encuentro sano y positivo.

Quiero enamorarme. Ser correspondido. Vivir feliz y tranquilo.

¿Qué sorpresas me depara el futuro?

El Pavo.

viernes, 13 de junio de 2014

Aless Gibaja, el look cool y la movida madrileña

Hola, Alex:

En estos momentos te he visto en la tv.
Me encanta que creas en ti y te muestres total y transparentemente tal como eres.
Me recuerdas a los artistas de la movida madrileña, en esos años ochenta.
Incomprendidos por los convencionalismos y los prejuicios de la gente.

Personas como Macnamara, Pedro Almodóvar, Alaska... Y un largo etcétera. 
La diferencia es que tú buscas un look cool. Mientras que aquellos buscaban un look estrafalario, diferente, reivindicativo y rompedor. Sin ninguna intención salvo la de divertirse y expresar lo que es la juventud: libertad y felicidad.

Hoy en día, los músicos y demás artistas, donde incluyo a los creadores gráficos, están formando parte de una especie de masa homogénea.
Y se echa de menos la explosión de diversidad, originalidad y creatividad de aquellos años.

Desde aquí mi apoyo.

Reverendo Juan Montoya López
Ordained Dudeist Priest


sábado, 7 de junio de 2014

El Loco de las guitarras

Hace un tiempo me he cortado la coleta y me voy a dejar los toros. Dicho de otra forma, cuelgo los pinceles y voy a dejar de pintar.
Pero como todo torero, se dice que se deja los toros, pero la sangre de los toros siempre corre por las venas del torero, y siempre hay alguna vez, o más de una, que el torero vuelve a torear.


Así que de momento, llevo un tiempo sin torear. Aunque a veces, en la plaza de mi finca, le dé unos pases a una vaquilla de vez en cuando.


Y como los toreros, que además de deportistas, son artistas, a muchos les da por pintar y a otros por cantar... “¡Y ahora que estaaamos tan aguuuti-to!”, y demás chorradas.


Yo, como pintor, me ha dado por cambiar de tercio y dedicarme a la guitarra. Pero medio de coña, medio enserio.


Y mira tú por donde, disfruto yo con la guitarra, ¡Ea!


Y me gusta tanto, que le dedico más tiempo a la guitarra que se lo dedicaba a la pintura. Y aunque soy un manta, poquico a poco, voy subiendo escalones y ahora se me puede medio escuchar.


La cosa es que me gusta mucho tocar Blues. Improvisar con la escala pentatónica. Hacer bendings y chulerías de ésas. Queda resultón y, repito, me lo paso muy bien aquí yo solico, tocando mi guitarrica.


Claro, la guitarra es eléctrica. Y hay que enchufarla. Es que si no, no suena.


Para los no entendidos, las guitarras eléctricas tienen el cuerpo sólido, no tienen caja de resonancia y como no las conectes a un amplificador, un equipo de música o a algo que haga que los imanes de las pastillas funcionen, no se va a oír nada de nada.


Claro que puedes tocar flojico, si le das poco volumen al amplificador.


Pero eso, sinceramente, es una mierda. O dicho de otra forma, es muy aburrido.


Lo que da gusto es darle caña al volumen. Y si lo que tienes son amplificadores potentes, como los que yo tengo, es un desperdicio no darle caña. Por lo menos, a buenas horas. Como pueden ser las 12 de la mañana o las 13 horas, de un Sábado. Un Sábado como puede ser este mismo Sábado, 7 de Junio del 2014.


Así que estaba yo dándole caña a mi guitarra, a tó lo que daba. Y qué gusto da oír una buena guitarra como lo es una Fender Stratocaster Mexicana, enchufada a un amplificador de vávulas conectado a un altavoz de 100 Watios de potencia.


La Ostia en pasta.


Pero mis familiares se preocupan cuando estoy tocando a ese volumen. Por lo que no puedo disfrutar al 100 por 100 de mis queridas guitarras, porque tengo que tocarlas bajito, flojito y sin mucho ruido. Joderme, y tocar lo más bajo posible.


¿Es normal que no oiga el timbre de la puerta de mi casa o los perros ladrando (Que por cierto, están ladrando cada dos por tres) cuando estoy tocando a todo lo que da un amplificador de 100 Watios? Hombre, no sé medir cuántos decibelios suenan a ese volumen. Pero es como tener a un avión despegando al lado. O estar con la oreja pegada a los altavoces de la discoteca más cañera de la ruta del bacalao.


Pero no puedo hacer mucho ruido. Ni un sábado a las una de la tarde, ni nunca.



Tengo que estar con mis oídos atentos por si llama alguien y abrirle. Porque si no, ya tengo a los familiares preocupados. Con sus copias de las llaves de mi casa, intentando entrar por si Juan se ha vuelto loco otra vez.

sábado, 10 de mayo de 2014

sábado, 3 de mayo de 2014

El Sermón de La Vespa

¡¡Yo teníííííía una furgoneeeeta!!


¡Pero era muy vieja!


¡Y tenía que arreglarla cada dos por tres (seis)!


¡Por lo que me gastaba más dinero en arreglarla que lo que costaba la cochina furgoneta!


¡Perooooo!


¡Yo tengo una vespaaaa!


¡Y va muy bieeeen!


¡Así que le he puesto un porta equipos para poder ir al Mercadona a comprar víveres para subsistir en el día a día, con el pan que nos dá el Señor cada día!


¡Pero iba yo!


¡En dirección a Cartagena para comprarme unas camisetas en el Parque Mediterráneo!


¡Sííííí, hermanos!


¡Iba yo por la autovía!


¿Y qué me encontré?


A que no se lo pueden imaginar...


¡Me encontré con el demonio en su forma más habitual: La Guardia Civil!!!!


¿Y qué hizo el demonio?


¡Me detuvo!


¡Y a pesar de tener todos los papeles en regla!


¡El seguro al día!


¡La ITV en regla!


¡Todos los sellos habidos y por haber!


¡Mi carnet de conducir!


¿Qué hizo el demonio?


¡Pues me multó por no tener la cincha del casco integral enganchada!


¡Y síííí!


¡El no lo había visto!
Pero me miró a la cara...


Y él tenía que recaudar dinero de las multas para el gobierno de España.


¡Síííí, hermanos!!!


¡El Mismísimo Satanás!


¡De color Rojo, Amarillo y Rojo!


¡¡Yo que tenía el dinero justo para pasar lo poco que quedaba de mes!!


¡Y me lo arrebató Rajoy!!


¡¡¡¡Pero NO!!!!


¡No voy a cagarme en sus muertos!


¡Ni me voy a cagar en la puta que parió al guardia!


¡Ni de los putos fachas franquistas que violaron a La República Española!


¡¡¡No, hermanos!!!


¡¡¡¡Yo voy a pasar el mes como pueda!!!!


¡Aunque me tenga que alimentar con los pellejos de mis dedos!


¡Aunque cada vez que salga a la calle, tenga menos puntos en el carnet!


¡¡¡Yo permanezco inmune a las ofensas del Demonio!!!


¡¡¡PORQUE NO ME PUEDEN QUITAR MI FELICIDAD!!!


¡¡¡PORQUE SI YO ME TENGO QUE COMER UN PAN DURO CON AGUA, YO ME LO COMERÉ!!!


¡¡¡Y DISFRUTARÉ DE LOS TOMATES RAJADOS CON SAL Y ACEITE!!!


¡¡¡Y EL AGUA FRESCA!!!


¡¡¡EL VIENTO!!!


¡¡¡EL MAR MENOR!!!


¡¡¡LA PRIMAVERA!!!


Qué hipócritas, esos políticos.

Padres, Pollos, Guitarras y Pavos

lunes, 28 de abril de 2014

Little Wing por Raimundo Amador

El Pavo y el Pollo le dan al Rock Gitano

El Pavo y el Pollo echan a andar con King Crimson

Contenido Explícito

CONTENIDO EXPLÍCITO

Canal disponible en iTunes
“El Pollo y el Pavo echan a andar”
Dos amigos. Uno de cincuenta y pico y otro de casi cuarenta. Aficiones comunes. Amor a la guitarra, a la música, a las artes en general, a la buena comida, a la filosofía…
Seleccionamos un artista o grupo musical como música de fondo y hablamos de la música que ponemos como pretexto para hablar. Y ya de paso, hablamos de lo que vaya surgiendo.
Lo hacemos porque nos gusta. Si además, hay quien le interese lo que decimos, puede pasar un buen rato, puede estar en contra o a favor, o simplemente puede dejar de escuchar cuando le apetezca.
Aquí no hay reglas. Intentamos no autocensurarnos, aunque a veces lo hagamos, intencionadamente o sin querer.
Somos dos amigos que nos juntamos para beber, fumar y hablar, y queremos compartir nuestras conversaciones.
Quien quiera participar en la conversación… Aquí estamos.
Somos el pollo y el pavo. Pero seguro que hay gente por ahí que sabe perfectamente quienes somos.